A fines del siglo XIX comenzó una epopeya. La de una niña campesina de familia humilde, que venció dificultades e injusticias, hasta superar sus propios sueños y alcanzar el Premio Nobel de Literatura.

Su historia está ligada al territorio en donde nació, creció y comenzó a brillar su genialidad. La misma tierra en donde hoy descansa. Visitar sus lugares es visitar su propio corazón.

Esta es la Ruta Camino a Gabriela Mistral.

“He andado mucha tierra y estimado como pocos los pueblos extraños. Pero escribiendo, o viviendo, las imágenes nuevas me nacen siempre sobre el subsuelo de la infancia”.