Plaza Gabriela Mistral de Vicuña (historia completa)


(ex Plaza de Armas)

La Plaza de Vicuña, según cronistas vicuñenses, data de los primeros años de la fundación de la Villa de San Isidro de Vicuña, en 1821, existiendo como un gran espacio, sin paseos interiores, con arbustos y árboles silvestres, pimientos y espinos. Plaza de Armas, se le llamaba siguiendo la costumbre española.

En las últimas décadas del siglo XIX, y a comienzos de 1900, se habilitaron senderos interiores, algunos bancos, y se plantaron pimientos nuevos y cipreses. Por sus calles aledañas transitaban huasos a caballo y las tradicionales carretas y carretones transportaban mercaderías y productos de la zona. En 1910, con motivo del centenario de la República, jardines con flores naturales adornaron el entorno dando esbeltez a las estatuas marmóreas del paseo.

Según información de la Corporación Municipal de Turismo de Vicuña, hasta el año del centenario se usaban sectores de esta plaza para paseos, carreras a caballo y encuentros espontáneos.

Gabriela Mistral era una niñita escolar, que para ir a su Escuela Superior atravesaba corriendo, delantal blanco al viento, esa plaza por el año de 1900. O por las noches oscuras, alumbrándose con una velita de sebo en sus manos. Lo recordará ella misma, en mayo de 1938, hablando a su gente elquina de regreso a la ciudad natal y a la sombra de aquellos pimientos añosos. O en septiembre de 1954, ya laureada con el Premio Nobel de Literatura, vuelta ella viva emoción –y nombrada “hija predilecta” de la ciudad– de recibir en esa plaza el homenaje desbordante de Vicuña: “No basta que los elquinos seamos muchos, necesitamos ser felices”, dice agradeciendo el público y multitudinario recibimiento.

Ese “ser felices” sería, años después, norma y arte en un grupo de jóvenes artistas en la remodelación de la Plaza de Vicuña: la Escuela de Canteros de la Universidad de Chile, ocupando ese espacio urbano y ciudadano, la transformará en el más relevante homenaje del arte y la cultura a Gabriela Mistral. En esta remodelación, iniciada en 1970 e inaugurada en febrero de 1971, participó un grupo de talentosos estudiantes de dicha Escuela de Canteros (“escogen las piedras multicolores en los rocosos cerros aledaños y, luego, con precisos golpes le dan forma adecuada para que encajen perfectamente en su nuevo lugar”) dirigidos por Carlos Manrique, además de los destacados escultores Samuel Román (Premio Nacional de Arte, 1964) y su hijo, Héctor Román. El proyecto fue diseñado por el ingeniero y profesor Pedro Oliva, y sus jardines fueron rediseñados y dirigidos por el paisajista Luis Nakagawa.

 

 

EN LA ACTUALIDAD:

El año 2015 comenzó una nueva remodelación, tras la cual se cambió el nombre a Plaza Gabriela Mistral. Al centro destaca una gran escultura de piedra con su rostro, y frente a ella, un gran escenario para actividades públicas.

En la hoy Plaza Gabriela Mistral, “esculturas, cerámicas y paisajismo son parte del actual museo a cielo abierto que deslumbra en el centro de Vicuña”, y han quedado para perpetuarse en la vida-historia-arte de la elquina ciudad.